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Aplicar un adecuado programa de manejo integral de plagas es resguardar
la salud pública y ambiental, vista la problemática
en un marco más amplio expone el conflicto ético de
fronteras entre la tensión que producen las fuerzas encerradas
en el crecimiento, la salud pública y la preservación
ambiental.
Pese a la permanente búsqueda de reducir los riesgos de toxicidad,
todavía existe la necesidad de aplicar plaguicidas líquidos
residuales.
Sin embargo, al compás de los enormes avances en materia
de químicos, cada vez son mayores las posibilidades de reemplazar
esos productos líquidos por otros tipos de agentes de control,
tales como el gel a base de fipronil, las trampas adhesivas, ad-hoc.
El desarrollo tecnológico permite aplicar hoy los insecticidas
líquidos directamente sobre o dentro de muchos puntos de
infestación, tales como grietas, endijas, espacios entre
bastidores y otras áreas, lo que en otros tiempos eran de
difícil o nulo alcance. Requerían, casi como única
alternativa, la implementación de procesos de termonebulización
(saaturación de ambientes a base de humo), muy cuestionada
en la actualidad por su peligrosidad.
Los cambios operados en los procesos de control de plagas y el desarrollo
del MIP obedecen a varios factores.
Conciencia
Ambiental
Frente a la capacidad del hombre por constuir y destruir, crece
la toma de conciencia sobre la necesidad de conservación
del medio ambiente, a raíz de los últimos desastres
que sacuden a todo el planeta.
Entre ellos, deforestación de zonas selváticas o pulmones
verdes de la tierra, saqueo ecológico, depredación
de las especies comprometiendo la biodiversidad, aguas contaminadas,
recalentamiento global del planeta por emisiones de gases contaminantes
a la atmósfera y disminución de la capa de ozono.
Demanda
pública
Las demandas públicas cada vez más fuertes reclamando
menor exposición a cualquier tipo de sustancias tóxicas,
y la exigencia, particularmente, a industrias de alto riesgo de
contaminación de desarrollar políticas efectivas de
gestión ambiental, con auditorias permanentes.
Evolución
de los insectos
La resistencia desarrollada por los insectos a los plaguicidas tradicionales,
que impone descubrir nuevos y más eficientes activos, como
también profundizar el conocimiento de la biología
de las plagas. Las opciones en materia de plaguicidas no son plocas
y experimentan constantes progresos todos los días.
Como ejemplo de estos avances aparecen los biocidas, en reemplazo
de plaguicidas neurotóxicos
tradicionales con niveles de toxicidad altos, como el DDVP u otros
organofosforados.
La
biotecnología y los tratamientos no químicos tambien
apoyan este profundo cambio: elementos tales como siliconas selladoras,
trampas de luz y generadores de temperaturas extremas para reemplazar
a la fumigación de granos son algunas de las herramientas
que aparecen como aliados del MIP. Los objetivos son claros: lograr
ambientes sanos y ascépticos,
protegiendo la salud pública.
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