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La higiene alimentaria es la comprensión
de los principios fundamentales de la higiene, seguida de acciones
o medidas concurrentes, con el objetivo de proteger la salud , a
través de la inocuidad de los alimentos, y de mantener la
seguridad alimentaria.
A
este objetivo contribuyen los procediemientes standarizados de saneamiento
-reestableciendo o manteniendo un estado de limpieza y desinfección
en instalaciones, equipos y procesos de elaboración- que
incluye el sistema preventivo Hazard, de control y aseguramiento
de la inocuidad de los alimentos.
Las
plantas de producción, en alimentos y bebidas, deben cumplir
stándares muy rigurosos en materia de saneamiento ambiental.
Salud Pública y Bromatología son los organismos que
inspeccionan y regulan sobre el control de plagas en estos establecimientos.
Oviedo
Control de Plagas focaliza la situación de cada industria
alimenticia en particular, para garantizar un servicio eficiente
y dentro de las normativas vigentes.
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En sectores de mercadería almacenada, renovar periódicamente
los pallets con el fin de verificar posibles anidamientos de roedores
o evitarlos.
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Mantener el sector de residuos libre de escondrijos y lo más
ordenado posible, para evitar potenciales anidamientos de roedores.
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Supervisar periódicamente el buen funcionamiento de los
vertederos de agua. Los líquidos estancados y las aguas
servidas son un inmejorable habitat para los insectos.
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Evitar que se acumule suciedad en las áreas inferiores
de máquinas y líneas de producción. Especialmente
en aquéllas que generan elevadas temperaturas.
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Mantener el pasto bajo si la planta posee parquización,
como forma de evitar que los roedores aniden u obtengan protección
en él.
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Cubrir con alambre tejido las salidas y tuberías o ductos
de ventilación, como extractores, para impedir el acceso
de roedores.
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Limpiar regularmente refrigeradores, hornos y máquinas
similares.
En
establecimientos gastronómicos.
Las
tres condiciones de desarrollo de las plagas -alimento, agua y albergue-
están dadas potencialmente en los establecimientos gastronómicos.
Los insectos son uno de los habituales problemas que padecen restaurantes
y casas de comida, con los consiguientes riesgos de contaminación.
Otra gran amenaza son roedores y ratas, que sienten atraídos
por el almacenamiento de alimentos, el aroma de la cocción
y la acumulación de residuos.
Hay una serie de medida para prevenir estas infestaciones.
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Mantener herméticos y apartados del suelo todos los alimentos
envasados y no envasados. El sector destinado al almacenamiento
de substancias alimenticias debe estar herméticamente cerrado.
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Procurar que las áreas estén ordenadas de modo que
la visibilidad sea completa, evitando recovecos.
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Verificar el estado general de pisos, techos y paredes. Si se
encuentra agujeros o grietas, hay que sellar.
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Asegurar que los pisos se encuentren libres de restos de comida,
particularmente en los sectores más críticos, tales
como cocina, depósitos y baños.
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En la cocina, higienizar periódicamente los azulejos, bajomesadas,
hornos, calderas, refrigeradores y chimeneas. Esto evita la acumulación
de grasa, substancia rica en carbohidratos y muy atractiva para
las cucarachas.
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Si existen paredes con plabas en bastidor, debe sellarse todo
tipo de comisuras; incluso hasta considerar la alternativa de
retirar los emplacados. El espacio entre pared y éstos
constituyen un iunmejorable hábitat para los insectos.
Igual circunstancia ocurre con entretechos o techos emplacados.
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En todos los casos, es recomendable un control periódico
de plagas. Y en todos los casos, Oviedo Control de Plagas le ofrece
una inspección gratis de las instalaciones afectadas.
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